Olas de Calor

En primer lugar,  se considera ‘ola de calor’ un episodio de al menos tres días consecutivos en que como mínimo el 10% de las estaciones consideradas registran máximas por encima del percentil del 95% de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000″. En un lenguaje más corriente, la duración es superior a tres días, debe afectar a varias provincias y las mínimas y las máximas rebasan las medias de la zona para dicha fecha.

Los segmentos más vulnerables de la población se ven especialmente resentidas ante las olas de calor, por lo que los ancianos, los bebés y las mujeres embarazadas deben extremar la precaución ante las altas temperaturas y estar ojo avizor cuando existen alertas por calor.

Claves para protegerte ante una ola de calor:

Aportamos los principales consejos de organismos internacionales ante las olas de calor:

  • Presta atención a las autoridades y avisos locales.
  • Refresca tu casa ventilando al amanecer y al anochecer. Lo ideal es que las estancias se encuentren por debajo de los 32 grados durante el día y de los 24 grados por la noche, con el fin de garantizar un descanso óptimo. Sin una adecuada ventilación la atmósfera se hace densa, pesada y bochornosa.
  • Es mejor tener las ventanas cerradas en las horas centrales del día, así como bajar las persianas. Las toallas húmedas colgadas pueden contribuir a la reducción de la temperatura.
  • Utiliza ropa fresca, preferiblemente elaborada a base de tejidos transpirables. Lo ideal es que las sábanas y la ropa de cama sean de lino o algodón, sin olvidar un pijama ligero que te permita dormir bien.
  • Utiliza ventiladores o aire acondicionado para refrescar tu casa.
  • Mantén los alimentos en la heladera y vigilá siempre las medidas higiénicas de conservación.
  • Evitá salir de casa en los picos más calurosos del día, evitando también la actividad física pesada. Si la realizás, busca sombra.
  • No te expongas al sol especialmente de 12:00 a 16:00.
  • Los niños y los animales no deben permanecer en coches estacionados al sol.
  • Cuida tu hidratación bebiendo más de dos litros de agua fresca al día.
  • Duchate o báñate -preferiblemente lo primero para contribuir al cuidado del medio ambiente- en agua fría o al menos fresca.
  • Si salís al exterior, emplea gorra o sombrero de ala ancha, gafas de sol y crema de protección solar.
  • Evita el alcohol, los refrescos azucarados y la cafeína.
  • Es recomendable comer más veces al día y menos cantidad.
  • No abuses de la cena: es recomendable cenar un par de horas antes de dormir y evitar algunas como la carne roja, el picante, los quesos o salsas.
  • Desconecta los aparatos eléctricos para dormir: No dejes  la tablet cargando, el PC encendido o los smartphones conectados a la corriente. Todos los aparatos generan calor adicional incluso cuando ya están cargados.
  • Prestá atención a las personas más vulnerables de tu entorno preocupándote por su estado físico.
  • Buscá atención médica si tienes una afección crónica o debes tomar numerosa medicación, por si debes ajustarla o cambiarla en caso de que afecte la termorregulación, lo ideal es que te adelantes y hagas tu consulta previamente.
  • Ante mareos, debilidad, sed intensa, espasmos musculares tensión baja, ansiedad o debilidad, acude a un lugar fresco, hidrátate bebiendo agua y pedí ayuda, no te quedes [email protected] ante una crisis de calor.
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