Llega la primavera, a comer más sano

Comer más sano

Hay que cortar por lo sano y dejar el invierno en la otra cuadra. Con la llegada de los primeros calores, el cuerpo pide más cuidados. Consejos para una dieta sana y equilibrada.

Después del letargo y el frío de los meses de invierno, los días primaverales revolucionan las hormonas y ponen en movimiento los músculos. En un momento de cambio de estación, lo ideal es amoldar la alimentación para reponer energía y vitalidad.

Adecuar la comida en esta estación del año es primordial para poder hacerle frente a los primeros calores y evitar el estado de debilidad (psíquica y muscular), característico de las temperaturas elevadas.

La primavera es el tiempo de depurar los excesos del invierno. Aunque eso no significa renunciar a los alimentos que se venían consumiendo hasta ahora.

La clave está en integrar los productos que se consumen en épocas de frío, pero con otro método de cocción o preparados de forma más liviana.

Por ejemplo, el mondongo que se consume en forma de guiso en invierno, puede transformarse en unos livianos bifes grillados en primavera.

O las verduras que le dieron origen a las espesas y calientes sopas para el frío, pueden convertirse en una deliciosa ensalada tibia cocidas al vapor.

También los fritos y los guisos se pueden sustituir por salteados cortos y por cocciones más ligeras como los hervidos, al vapor y los escaldados.

El cuerpo necesita mantener una temperatura de 36,6 grados, independientemente de la época del año y los alimentos colaboran en subir o bajar ese termostato.

Aunque no hay ningún estudio científico que certifique que se debe modificar la dieta para adecuarla a una nueva estación, lo ideal es ajustarse a los alimentos de temporada.

Ellos se encuentran en su mejor época de producción y concentran más nutrientes que un alimento que no se produce en ésta época del año.

De temporada. Los alimentos de temporada concentran más nutrientes, tienen menor costo y mayor calidad. Por lo tanto, hacer un mayor consumo de estos es de gran ayuda para obtener lo que el cuerpo necesita en esta época del año.

Durante el mes de setiembre, las hortalizas con mucha y normal oferta son: espárragos, nabo, zanahorias, tomates, apio, acelga, pepinos, pimientos, puerros, rabanitos, lechuga, alcauciles, berro, achicoria, papas, endibias, remolachas y repollo.

En el caso de las frutas, en el mes de la primavera hay más oferta de manzanas, peras, bananas, frutillas, limones, naranjas y pomelos.

Lo que no se debe hacer. El primer error en el cual no se debe caer es en las dietas y productos milagros.

Tampoco hay que erradicar alimentos de la dieta que pueden implicar la ausencia de nutrientes importantes.

No se debe realizar un sobre esfuerzo en términos de actividad física, pues un exceso de ejercicio así como una dieta desequilibrada o insuficiente, reducen las defensas del organismo e incrementan el riesgo para la salud.

Lo mejor para poner el cuerpo a punto para la primavera es no comer en exceso, buscar alimentos que aporten naturalmente líquido e hidratarse correctamente.

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