Tips para incorporar nuevos hábitos

Probablemente, pensás que incorporar un nuevo hábito es algo complejo y que lleva mucho tiempo alcanzarlo. Sin embargo, pese a que requiere de tu constancia y disciplina, hay pequeños “trucos” que podés utilizar para que puedas incorporar un nuevo hábito en poco tiempo.

Acá te compartimos 5 claves que van a ayudarte a acelerar el proceso para incorporar nuevos hábitos.

▶ CLAVE 1 : Tu mentalidad es clave para incorporar nuevos hábitos en poco tiempo

Si querés adquirir un nuevo hábito y, además, lo queréss hacer en poco tiempo,tenés de saber que tu mentalidad es un factor clave a lo largo de todo el proceso.

La forma en la que decidas enfocar el proceso definirá tu éxito o fracaso.

¿Qué podéss hacer para tener una mentalidad adecuada?

  1. Conocer exactamente cuál es el motivo por el que quieres incorporar ese nuevo hábito, ¿qué quieres conseguir con él?
  2. Ser constante, es importante que sepas que ahora más que nunca debes comprometerte contigo misma/o y con tu objetivo.
  3. Ser capaz de auto-observarte y ver si lo que estás haciendo te acerca o te aleja de tu objetivo.
  4. Darte cuenta de que vos  tenes el poder de elegir. Si en algún momento tu mente te sabotea y te pone excusas para no continuar con tu hábito, podés elegir no escuchar a tu mente y continuar siendo constante.
  5. Ejercita tu fuerza de voluntad, define en qué momento queréis realizar ese nuevo hábito y sacá la luz tu fuerza de voluntad para cumplirlo.

▶ Clave 2: Desarrollá un hábito a la vez

Es importante que si querés incorporar un nuevo hábito en poco tiempo, te enfoques únicamente en ese hábito, no te disperses.

Si quieres hacer varias cosas a la vez tu mente tendrá más recursos para distraerte y conseguir que no cumplas con tu objetivo. Precisamente por esa razón, empezá paso a paso.

Elige un único hábito, el que  quieras y, cuando sientas que ya forma parte de tu rutina, continúa con el siguiente.

▶ Clave 3: Utiliza anclajes

La tercera clave que va a ayudarte es la de utilizar anclaje.

La Programación Neurolingüística (PNL) utiliza la técnica del anclaje para asociar un estímulo a un estado emocional, es decir, cuando tenemos delante un estímulo, sale a la luz una emoción.

Por ejemplo: Estás paseando por la calle y pasa a tu lado una señora que utiliza el mismo perfume que tu madre. Automáticamente, tu mente asocia ese olor con tu madre y eso te genera una emoción (amor, tristeza, rabia…).

Ahora bien, ¿cómo podemos utilizar los anclajes para incorporar un nuevo hábito?

Muy sencillo, elige un hábito que ya forme parte de tu día a día y añade el nuevo hábito a ese que ya tenías.

Por ejemplo: Imagina que el hábito que quieres incorporar es tomar agua. Bajaste Apps, te pusiste alarmas en el telefono pero nada. Entonces lo que te sugerimes es que lo sumes a un hábito incorporado: por ejemplo, las cuatro comidas. Si en cada comida ( desayuno, almuerzo, merienda y cena) tomaras dos vasos de agua, tomarías al menos 2 litros de agua por día ¿Lo ves?Utilizas un hábito que ya tenés, para incorporar uno nuevo.

Lo que consigues con esto es que, sin darte cuenta, el momento empezará a pedirte el agua, y así la rutina pensada, se volverá hábito.

▶ Clave 4: Practica cada día

 “El hábito se perfecciona con la repetición. Sin motivación y entrenamiento no se consolida y se tratara tan solo de un intento fallido”

Dr. Horacio Krell

Como bien dice el Dr. Krell, un hábito se perfecciona con la repetición. Por ello, es importante que practiques cada día tu nuevo hábito, aunque solo sean 5 minutos.

Si consigues repetir y repetir ese hábito a lo largo del tiempo vas a conseguir que sea parte de tu vida y, al final, llegará un momento en el que sea tu propio cuerpo el que te pida realizar el hábito.

▶ Clave 5: Lleva un control de tu hábito

La última clave es llevar un control de tu hábito, este paso es imprescindible porque te permite medir día a día el éxito de tu deseo.

Para medirlo, basta con que tengas un calendario delante en el que puedas anotar con un  los días que has conseguido realizar el hábito y con una los que no.

Si llevas un control, tu mente sabrá que estás intentando hacer un seguimiento y procurará que haya el menor número de posibles.

Mientras controlas tu hábito, es importante que te recompenses por los logros que has conseguido y que aprendas a valorarlo.

Para ello, puedes empezar, por ejemplo eligiendo de qué forma te vas a recompensar si realizar tu objetivo 3 días seguidos. Puede ser con un baño de espuma, leyendo un buen libro o preparándote tu comida favorita.

Cuando ya te hayas recompensado por tu primer objetivo conseguido, pasamos al siguiente, que puede ser, por ejemplo, recompensarte por realizar tu hábito 5 días seguimos y así sucesivamente.

El sistema de recompensas te permite mantenerte motivada y, sobre todo, le damos un extra de dopamina a nuestro cuerpo por haber cumplido un objetivo que te habías marcado.

Si consiguís tener una mentalidad correcta, desarrollas un hábito a la vez, utilizás anclajes, practicas constantemente, llevas un control de tu hábito y te recompensas por los logros que vayas consiguiendo, seguramente llegará un momento que, sin darte cuenta, ya habrás incorporado un nuevo hábito en tu vida.

⚠️ Recuerda: ¡Conocimiento es saberlo y sabiduría es aplicarlo!

Share: