Estas son las zonas del cuerpo que más debes proteger en Verano

zonas cuerpo para proteger en verano

Codos, pies, escote y cuello… Estas son las zonas en las que deberías centrar el cuidado de tu piel.

Estamos metidas de lleno en la época estival, a punto de irnos vacaciones y despedirnos, al menos por un par de semanas, de la rutina, el entorno que nos rodea, el estrés laboral y el ritmo frenético de las grandes ciudades. La mayoría de nosotros elegimos la playa como destino vacacional por excelencia; no hay nada más relajante que el sol, el mar, la arena y volver reseteadas, totalmente liberadas del estrés, con una piel radiante y dorada por el sol. Pero es en este último punto donde encontramos la mayor parte de nuestros problemas; aunque nos encanta tomar el sol y el efecto que éste provoca en nuestro cuerpo, es importante conocer todo lo referente al cuidado, protección e hidratación de nuestra piel. En muchas ocasiones, el resultado es una piel seca y deshidratada por el sol, e incluso aparecen eccemas o quemaduras por no protegerla correctamente. Por no hablar de zonas olvidadas, ya que muchas veces nos preocupamos únicamente del rostro, cuando hay zonas que sufren mucho con el calor, el sol y la humedad, y apenas les prestamos atención.

 

Rostro

El rostro es, sin duda, la zona que más sufre ante la exposición solar. Y aunque también es la que más solemos cuidar, cabe incidir en la importancia de protegerla de forma adecuada. En primer lugar, es imprescindible saber que el uso de protector solar en el rostro debería ser de uso obligatorio, durante todo el año, pero todavía más en la época estival, ya que el sol está más fuerte que nunca y la exposición es mayor. Eso sí, es imprescindible no solo cuando vayamos a someternos a una exposición directa, sino en el día a día, cada vez que salgamos de casa e, incluso, es recomendable llevar un buen protector solar en el bolso para aplicarlo varias veces al día.

 

Cuello y escote

La mayoría de las veces nos centramos en el rostro y nos olvidamos del cuello y el escote, dos zonas muy sensibles donde, además, los signos de la edad y el envejecimiento suelen aparecer con más antelación que en otras zonas. Por eso, es importante cuidarlos correctamente y aplicar productos específicos, y no utilizar únicamente la crema o leche corporal que usamos para el resto del cuerpo. Hacernos con un sérum o crema hidratante específica para cuello y escote es vital para mantener esta zona hidratada y nutrida, y disminuir así la tirantez y primeras arrugas.

 

Piernas

El cloro de las piscinas, el aumento de la sudoración, la exposición de la piel a agentes externos como la contaminación, el viento o el excesivo calor y, por qué no decirlo, la pereza de aplicar cremas en nuestro cuerpo para evitar esa sensación pegajosa una vez salimos a la calle, hacen que la piel se resienta mucho en la época estival. Y las piernas son una de las zonas que más sufren este cambio de estación. De hecho, es común, al salir de la ducha, ver el exceso de sequedad en las piernas, que se manifiesta en una especie de capa blanca sobre la piel, que desaparece una vez aplicamos la crema. Por eso, es imprescindible hidratarlas correctamente, especialmente al salir de la ducha, y aplicar protector solar cuando nos expongamos al sol, para que la piel esté nutrida y protegida. Para evitar esa sensación pegajosa, un truco es establecer el ritual por las noches, después de una ducha fría, y aplicar un aceite o crema ultrahidratante y regeneradora, que ayuda a paliar los daños y haga efecto mientras dormimos.

 

Codos

Los codos son la zona más seca y deshidratada de nuestro cuerpo y, generalmente, una de las que menos cuidamos. La sequedad de la piel de los codos se debe a que, al rodear las articulaciones, es una piel más gruesa y menos tirante que en otras zonas del cuerpo. Además, está en contacto constante con superficies que la dañan y la resecan. Por eso, es importante cuidarla correctamente, para que no adquiera más sequedad de la habitual. Un consejo es, al igual que utilizamos crema de manos para hidratarlas mientras trabajamos o estamos en casa, porque sentimos esa tirantez, hacer lo propio en los codos, hidratándolos varias veces al día para evitar que se agrieten.

 

Pies

Y, si hay una zona olvidada por excelencia, son los pies. Algo irónico ya que, sin embargo, es una de las zonas que más sufre. Y si en invierno sufrimos los roces, la falta de transpiración o el cansancio en los pies, en verano esto se multiplica, ya que la mayoría de las veces están al descubierto y el zapato roza directamente en la piel, algo que empeora todavía más con el sudor. Es por esto que tienden a aparecer ampollas y grietas en talones, dedos y plantas, y muchas veces no hacemos nada por paliar la necesidad de hidratación. Por eso, es importante aplicar, mínimo una vez al día, una crema específica para pies que hidrate y reestructure la piel para no sufrir demasiados daños.

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